sábado, 6 de mayo de 2017

Ella fue reina.
Reina de sus infiernos.
Infiernos donde quemaba sus recuerdos.
Recuerdos que se convertían en cenizas.
Cenizas que nadie barría.
Ella fue reina.
Reina de sus infiernos.
Infiernos donde hacia frio.
Frío que cortaba su circulación.
Circulación que ella se cortaba en las venas.
Venas donde ella sentía que tocaba el piano.
Piano donde la melodía era sordomuda.
Sordomuda como su dolores​ internos​.
Internos como los pinchos de su corona.
Corona que se clavaba en su alma.
Alma que se desvanecía.
Ella fue reina.
Reina de su muerte.

viernes, 13 de enero de 2017

Si has estado en un centro psiquiátrico seguramente:


1- Te preguntaran siempre si te has drogado por tu grandes pupilas debido a la medicación.

2- Ya no te comprarán llaveros cuando se vayan de vacaciones de verano tus familiares, ahora tendrás una colección de pastilleros.

3- Toda tu ropa estará etiquetada con tu nombre, hasta las bragas. Sentirás que dar explicaciones después de un polvo será casi algo escrito cual contrato.

4- Cuando veas un sacapuntas, lo primero que te venga a la cabeza no será un lápiz.

5- Valorarás lo importante que son las cartas y darás las gracias a que no se hayan extinguido aún.

6- Cuando utilicen la expresión "Estás loca" dirigiéndose a ti, se sentirán mal pensando en que no lo decían literalmente unos segundos después.

7- Valorarás mucho más lo que para muchos es una simple ventana por donde no se ve nada, cuando tu lo has visto todo.

sábado, 9 de julio de 2016

Me temblaban las piernas mientras esperaba un taxi, dirección un nuevo mundo por descubrir, con miedo de no saber conducir por mi misma, porque no controlo los frenos y me empotro contra los desconocidos terrenos, con el móvil en marcha por si todo fuese una trampa. Ya estaba acostumbrada, no me esperaba gestos que no fueran entra sabanas y almohadas. Abrir la puerta y sentirme Alicia en el país de las Maravillas. Buena musica, escenario francés y una compañía peculiar a lo que a mi cabeza y mis piernas solían ofrecer. Sabina en los oídos, un puro, y un buen whisky, y él sin saber que mi poema preferido era el XXXVIII de Becquer. Yo en plenas recuperaciones de Historia y él futuro profesor. Filosofar era la intención. Pero claro a mi me solían querer más para usar y tirar a ciertas horas de la madrugada, y no entendía muy bien cual era el juego o la estrategia que tenía preparada. No tenía miedo, pero tampoco esperanzas. Entonces, justo en ese momento, te das cuenta de que hay alguien que realmente te quiere sin segundas intenciones y joder el momento por pensar que, simplemente no vales para ello. ¡Que triste situación, cuánta desolación!
 
Que basta que me quieran, para hacer daño. Sentirme un objetivo infravalorado, y lo peor de todo es que sea yo la primera en mostrarme de esa manera, por tantos capullos que no germinaron. 

Al menos con esto te das cuenta de que todavía quedan personas con valores y que valen la alegría aunque en tu vida reine la pena. Y poder afirmar que todavía existen las flores en primavera, y yo, quiero regarlas y dejar que crezcan, amar la naturaleza, y no pensar que todas las flores huelen de la misma manera, ni que yo tan solo soy un trozo de mala hierba. Gracias por devolverme la esperanza, que siempre pinta del color verde hierba.

jueves, 2 de junio de 2016

Querido preso de la droga y el amor:

Hacía tiempo que no veía tu rostro por el barrio donde pasamos momentos llenos de adrenalina para mí, y situaciones de lo más común es para ti. Horas al teléfono, y risas inocentes en muchos momentos. En cuanto me dijeron que estabas preso, intenté localizarte lo antes posible para decirte que sigo aquí, que no me olvidado de ti, y que lo siento por no estar en todo este tiempo a tu lado. Escogimos caminos separados, fuimos creciendo y cada uno fue sufriendo a su manera. Tras marcar tu número de teléfono, pensaba que no te acordarías de mi nombre, y mucho menos de mi rostro. Pues hemos cambiado mucho desde entonces, y no es que hayamos mejorado, precisamente. Pero por lo menos nos tenemos al lado, que eso ya es un paso para empezar de nuevo, a retomar todo lo que perdimos en nuestros tiempos, y empezar a vivir, en vez de matarnos lentamente. Me impresionó verte, pero mereció la pena poder compartir un par de palabras y consejos contigo.

La peor combinación en este mundo son las drogas y el amor, y tú caíste en las dos, pero que hayas caído no quiere decir que no te puedas levantar, así es como uno aprende a caminar, y si te da miedo alzarte yo estaré ahí para que te apoyes en mí o me des la mano, para sujetarse en los momentos de flaqueza, o que sienta las turbulencias. Todos tenemos derecho a equivocarnos y coger los caminos menos indicados, pero eso no significa que todos los caminos acaban en un laberinto sin salida. Eres joven, tienes una vida por delante y quiero que la vivas, que sonrías, y que sepas lo que es la felicidad, que la sientas corre entre tus venas en vez de drogarte de esas maneras. Hay amores que matan, amores que ríen, amores que lloran y que amargan, que engañan que agobian y juegan y amores que faltan, sobre todo cuando se trata de uno mismo. Pero piensa que algún día encontrarás a alguien, que te dará mucho más que fantasía nada más, porque tú no estás loco, me eres un delincuente, simplemente eres un chaval que se ha refugiado en las drogas para solucionar problemas en vez de pedir ayuda. Créeme que te entiendo más de lo que crees, solo pido que te dejes ayudar, y que pongas todo de tu ser para salir de este infierno en el que te has metido sin apenas darte cuenta de cómo has acabado. No eres un fracaso, vales mucho, pero tienes que creértelo, y creer que merece la pena vivir la vida de buena manera. Es una buena decisión, ir a un centro de desintoxicación, pero de nada sirve, si realmente tú no tienes claro que quieres salir de esto. Y, sé qué me dices que sí, que estás la última vez pero sabes que no puedes confiar en ti mismo, porque las drogas te manejan y por mucho que quieras, acabas enganchado una vez más. Por eso quiero que reflexiones, y que me des la vida con otros ojos, con positivismo, y con ganas de coger al toro por los cuernos, y luchar. Va a costar mucho desengancharte, sé que no es fácil, que a lo mejor le caes, pero eso es lo que menos me importa, lo que me importa es que no te rindas nunca, que luches, hasta que seas libre, y puedas volver a comenzar. Quiero que recuerdes esto, a mí siempre me decían que, para estar bien a veces primero hay que pasarlo mal, pero que si cuesta esfuerzo es que estás haciendo bien las cosas. Decía una canción que no te rindes, qué haces la vista y cuentes cada estrella que sí está en el cielo, que le des tu esperanza y no la dejes por el suelo. Qué consiste en aprender y valorar el día tras día, que aprecio es tu momento y no abandones más tu vida. No abandones más tu vida por favor, no te no la detengas punto que valores cada instante y en esos momentos pienses: en la gente que te quiere y que siempre estuvo aquí, no la dejes de lado y sin poderte despedir.

Yo estaré en tu lucha, pero nunca dejes de luchar por un final feliz.
Hola
Querido preso de la droga y el amor:

Hacía tiempo que no veía tu rostro por el barrio donde pasamos momentos llenos de adrenalina para mi, y situaciones de lo más comunes para ti. Horas al teléfono, y risas inocentes en muchos momentos. En cuanto me dijeron que estabas preso, intenté localizarte lo antes posible para decirte que sigo aquí, que no me he olvidado de ti, y que lo siento por no estar en todo este tiempo a tu lado. Escogimos caminos separados, fuimos creciendo y cada uno fue sufriendo a su manera. Tras marcar tu número de teléfono, pensaba que no te acordarías de mi nombre, y mucho menos de mi rostro. Pues hemos cambiado mucho desde entonces, y no es que hayamos mejorado, precisamente. Pero por lo menos nos tenemos al lado, que eso ya es un paso para empezar de nuevo, a retomar todo lo que perdimos en nuestros tiempos, y empezar a vivir, en vez de matarnos lentamente. Me impresiono verte, pero mereció la pena poder compartir un par de palabras y consejos contigo. 
 

La peor combinación en este mundo son las drogas y el amor, y tú caíste en las dos, pero que hayas caído no quiere decir que no te puedas levantar, así es como uno aprende a caminar, y si te da miedo alzarte yo estaré ahí para que te apoyes en mi o me des la mano, para sujetarte en los momentos de flaqueza, o que sientas turbulencias. Todos tenemos derecho a equivocarnos y coger los caminos menos indicados, pero eso no significa que todos los caminos acaben en un laberinto sin salida. Eres joven, tienes una vida por delante y quiero que la vivas, que sonrías, y que sepas lo que es la felicidad, que la sientas correr entre tus venas en vez de drogarte de esas maneras. Hay amores que matan, amores que ríen, amores que lloran y que amargan, que engañan, que agobian y juegan y amores que faltan, sobretodo cuando se trata de uno mismo. Pero piensa que algún día encontrarás a alguien, que te dará mucho más que fantasía nada más, porque tú no estás loco, ni eres un delincuente, simplemente eres un chaval que se ha refugiado en las drogas para solucionar problemas en vez de pedir ayuda. Creeme que te entiendo más de lo que crees, solo pido que te dejes ayudar, y que pongas todo de tu ser para salir de este infierno en el que te has metido sin apenas darte cuenta de como has acabado. No eres un fracaso, vales mucho, pero tienes que creértelo, y creer que merece la pena vivir la vida de buena manera. Es una buena decisión, ir a un centro de desintoxicación, pero de nada sirve, si realmente tú no tienes claro que quieras salir de esto; se que me dices que si, que "esta es la última vez" pero sabes que no puedes confiar en ti mismo, porque las drogas te manejan y por mucho que quieras, acabas enganchado una vez más. Por eso quiero que reflexiones, y mires la vida con otros ojos, con positividad, y con ganas de coger al toro por los cuernos, y luchar. Va a costar mucho desengancharte, se que no es fácil, que a lo mejor recaes, pero eso es lo que menos me importa, lo que me importa es que no te rindas nunca, que luches, hasta que seas libre, y puedas volver a comenzar. Quiero que recuerdes esto, a mi siempre me decían que, para estar bien a veces primero hay que pasarlo mal, pero que si cuesta esfuerzo es que estás haciendo bien las cosas. Decía una canción que no te rindes, que alces la vista y cuentes cada estrella que existe en el cielo, que eleves tu esperanza y no la dejes por el suelo. Que consiste en aprender y valorar el día tras día, que aprecies tu momento y no abandones más tu vida. No abandones mas tu vida por favor, no la detengas. Que valores cada instante y en estos momentos piensa: En la gente que te quiere y que siempre estuvo aquí, no la dejes de lado y sin poderte despedir.
 

Yo estaré en tu lucha, pero nunca dejes de luchar por un final feliz.



jueves, 14 de enero de 2016

Fue mi dulce noviembre, octubre y diciembre. Le entregué mi verdad y con ella mi corazón hecho trizas pero en proceso de recuperación. Luego digo que, que ingenuos son los que creen en los "Parasiempre" pero yo también no se que cojones hago dando mi corazón a un gamer. Finalmente su partida, en los dos significados, me destrozó.

Él pensaba las cosas dos veces para no equivocarse, yo como siempre, hacía lo que sentía sin pensar a pesar de equivocarme, siempre he pensado que lo que se piensa dos veces huele a políticamente correcto y equivocarse a puro sentimiento. Él iba con dos dedos de frente y a mi con uno en medio me sobraba. Él era equilibrio yo era inestabilidad, entonces descubrí que, que te hagan sentir en el cielo o en el infierno es demasiado fácil, que lo difícil es que te hagan sentir en el puto planeta tierra.

Resumiendo:
Yo le enseñé lo que era el presente y él me presentó a la realidad. 

Le reté a 365 cafés y le parecían pocos, pero que todavía faltan 365 cafés. Me hablaba de futuro y yo me acojonaba de tal manera que hacía oídos sordos a promesas de esas que nunca se cumplen pero que suenan mejor que tu canción favorita. Me dije a mi misma, no te creas nada de una boca enamorada, y la gilipollas de mi se enamoró de esa boca aún sin creerlo. No había día que no pisara un bar en concreto como ese alcohólico que sabe donde ponen el último trago de altas horas de la madrugada. Así iba yo, mendigando sus besos sin techo.

Hasta que cerraron el bar, donde ponen los últimos tragos, por precaución a los adictos a su boca media hora antes de mi llegada y no volví a dejar mi carmín en su copa.

¡ Joder, que hasta le dibuje corazones en la espalda !